dijous, 14 de maig del 2009

(Microrrelat II)

Entreabre los ojos soñolientos y desde la cama ya los vislumbra, los calcetines de rayas estúpidas tirados en el suelo del dormitorio. Su pie nota entonces el roce suave de otro pie sin calcetín de rayas. Cierra los ojos, lo busca con el cuerpo por debajo de las sábanas y sonríe en silencio, parapetada en su abrazo infinito.

dijous, 7 de maig del 2009

(Microrrelat I)

Las campanas de la iglesia suenan todavía cuando llegan a casa del abuelo, padre e hijo cogidos de la mano. Suben las escaleras del caserón vacío y la oscuridad engulle sus trajes de luto. Al abrir las ventanas del desván, el sol de verano les calienta el alma y hace relucir el coche de lata. El hijo arrastra a su padre hasta acariciar el juguete del abuelo. Ante tal maravilla, el niño sonríe sin cesar y su padre llora sonriendo. El hijo coge aún más fuerte la mano de su padre. “Papá, no te preocupes, te dejaré el coche para ir a ver al abuelo allí donde quiera que esté”.